“Con cinismo desde el infierno”
La situación. Era la una de la mañana y pasaban ya dos horas de mi hora de dormir. El maldito megavideo se ha parado cuando quedaban 10 minutos de capítulo, jodiéndome el único momento del día en el que olvido que soy un ser de carne y hueso con obligaciones. Con mucho desánimo he visto que no hay nadie conectado para charlar, y en ese momento, la gran idea. ¿Por qué no utilizar la contraseña de tu hermana para cotillear cómo le va la vida a Mr. Big? ¿Acaso me importa?, me he auto-contestado. “Bueno, siempre tienes curiosidad. La curiosidad no desaparece nunca”. Maldito lado oscuro el mío… Claro, el resultado de toda esta operación suicida es este: me veo obligada a vomitar mi dolor en alguna parte y este pobre blog resulta ser el recipiente idóneo… Genial, este será otro post dedicado a mi autocompasión, que a nadie le importa.
Bueno, como podréis comprobar, mi vida apesta. No sólo sigo siendo la misma infeliz depresiva que se queja de todo y de nada a la vez. Además me he vuelto una cínica enfermiza. Hace más de 2 años y medio que mi tormentosa relación con Mr. Big terminó. Y lo acepto. Y lo he superado. Y sigo viva. Entonces, ¿a qué viene esto? “Bueno, tal vez tenga ALGO que ver que mientras este hijoputa disfruta del más tierno estado de luna de miel en su nueva relación con una amiga tuya 8 años más joven, tú haces cada día la más loable interpretación para evitar que la gente se dé cuenta de que desde entonces no has sido capaz de mantener una relación, que desde hace un año y medio ningún hombre se ha fijado en ti ni para escupirte a la cara, y que empiezas a dudar ya hasta de tu propia orientación sexual”.
Ejem.
Sí, estoy jodida. Y creo que tengo derecho a reconocerlo, aunque sea clandestinamente en este blog. Estoy hasta los mismísimos de tener que fingir que “todo cool with me“, “sólo soy una soltera moderna que no quiere ataduras”, que “la vida single mola” y más mierdas del estilo. ¿Qué diablos hay de malo en mí? “Es que piensas demasiado” me dicen los gilipuertas que viven felizmente en su relación. “No te obsesiones, vendrá solo”, los que cada día reciben al menos un beso y un abrazo. Un beso, un abrazo. Yo ya no sé ni qué es eso. El último hombre (borracho) que intentó abrazarme (o eso creo recordar), me hizo huir cual conejo atropellado. ¡Lógico que me resulte antinatural y ajeno algo de lo que me he visto privada en los últimos 30 meses!
Ah, pero no esto no tiene nada que ver con Mr. Big, por favor. Todos mis amantes pasados sin excepción están felizmente enamorados. No sé, supongo que así es como debe ser. La gente conoce a gente, se gustan, se enamoran, y deciden juntarse… Y como en todo, debe de haber gente que sea la excepción. Gente que permanezca sola el resto de sus días… Estoy casi segura de que yo soy una de esta especie. Dadme 4 años más, y no habrá dudas.
Por supuesto, esta clase de ideas no las puedes compartir con nadie. A nadie le gusta sentir pena por ti. Es más, a nadie le importa cómo puedas sentirte. Y aunque pudieran escucharte, ¿crees que te comprenderían? Por favor, ¿hay alguien más en este planeta que haya estado 2 años y medio soltero y no supere los 30 ni pertenezca a ninguna orden religiosa? ¡Eooooo! ¿Hay alguien?? … Sólo una persona así podría entenderme. Y no hay nadie más, soy así de genuina. Los feos tienen novia. Las gordas tienen novia. Los tipos con los dientes montados, pelo largo, barba grasienta y granos, también tienen pareja. Hasta la gente majareta tiene sus momentos de gloria, ¡por el amor de dios!
Claro está, ahí están los “buenos amigos” para apoyarte, estos que te dicen algo como “ay, pero Charlotte, es que no sales”. Quieres decir que no salgo a discotecas a bailar medio-desnuda esparciendo mis hormonas a tutiplén, ¿verdad?. Porque yo sí que salgo: voy a clase, paseo, voy de compras, a cenar fuera, a tomar un café, a comprar un buen libro… “Es que no te arreglas”. ¿Qué coño significa arreglarse? Porque yo no voy como una marimacho (y sí, esas también tienen pareja), y me mimo bastante: dedico tiempo todos los días a la limpieza exhaustiva de mis dientes, me pongo mil cremas y potingues -que por cierto, no me parece que funcionen en absoluto-, me seco el pelo con esmero aún odiando esos 20 minutos que desperdicio en esa estupidez… ¡Si hasta me he llegado a maquillar para ir a clase!
Pero no funciona. Me da la sensación de que asusto a los hombres. La imagen que tiene la gente de mí es de una vieja cascarrabias atrapada en el cuerpo de una cría enana. La gente me dice que tengo mucha autoridad cuando hablo, diga lo que diga. A los hombres no les gusta una mujer que imponga de esa manera. Una mujer fuerte, que no tenga miedo a irse al culo del mundo para cumplir un sueño. Una a la que no necesitas proteger porque ella sola se defiende con buenos argumentos. Una mujer a la que no hace falta que expliques nada porque cuando tú has ido, ella ha ido y ha vuelto dos veces… Yo no creo saberlo todo, pero ellos sí. Se creen que soy muy fuerte, que no necesito que me proteja nadie.
Tal vez sean las gafas. Eso será. No les gustan las mujeres con gafotas de secretaria reprimida (y sí, éstas también tienen relaciones).
El físico, la personalidad, que vaya o no medio-desnuda, que baile meneando el culo… Yo creo que nada de esto importa. Debe de haber algo más. Y aquí es cuando los débiles (y creo que estoy en mi derecho de sentirme así) se apoyan en las creencias. Quizá sea mi destino. Algo o alguien no quiere que yo tenga pareja. Igual tiene un destino grandioso esperándome, para el que es mejor no tener ataduras… Tal vez esté pagando por los errores cometidos en la otra vida… O tal vez muera pronto.
…
Habréis notado que he obviado por completo aquel episodio fugaz de “sexo entre amigos” que tuve este verano. Creo que lo mejor en estos casos es olvidar que nada así ocurrió, y así hago. Por ‘estos casos’ me refiero a cuando alguien se acuesta contigo por pena, por supuesto… Corramos un tupido velo sobre esta experiencia traumática (otra más para mi gran colección) que preferiría no volver a recordar.
Y bien, ahí tengo mi destino: esperar a que un buen amigo sienta pena por mí y decida “hacerme el favor”… Qué triste. No sé si llorar o vomitar.
Creo que es suficiente verborrea cínica para un solo post. Ahora es cuando la poca gente que lo lea me vendrá con comentarios de “me preocupas”, “no te obsesiones”, “no estés triste”, blablabla. Ahorráoslo, por favor. Si la persona que me los dirige es una solterona sin futuro, no rechistaré. Al resto les pido amablemente que se metan la lengua en el culo. Dicho lo cual, yo vuelvo a mi gran disfraz de chica joven con ilusiones y optimismo, no vaya a ser que la gente se entere que soy una infeliz muerta de hambre. Qué hipócrita es la sociedad, por dios. Feliz no creo, pero al menos me acuesto desahogada: Esta noche habré podido llorar a gusto.



Mi querida Charlotte
yo creo que el mundo esta loco y la logica no existe. Convengo contigo en que los hombres necesitan sentirse utiles y proctectores en nuestras vidas y si no cumplen ese papel su ego masculino no lo puede resistir. Asi de facil….asi que depende de lo machos o muy machos (deberia decir machistas!) se quedan a nuestro lado mas o menos tiempo. No me se la ecuacion que te hace encontrarte en el espacio-tiempo perfecto para que encuentres a alguien dispuesto a vivir con la idea de no ser la persona mas fuerte de la relacion. Hay que tener agallas para estar al lado de una mujer como tu, o como yo que soy insoportable. Los hombres necesitan ademas oler felicidad en ti para entrar en tu vida…o eso decia el legionario que siempre me aconsejaba que sin estar yo bien ni pensara en encontrar un amor. Pero bueno, si encuentras a alguien que no sea tan machista como para salir corriendo ante el reto de soportarnos, siempre podras hacer una obra de caridad, que por algo dicen que detras de un gran hombre siempre hay una mujer paciente y por supuesto mas fuerte q el. Una obra de caridad digo, a cambio de amor y cumplidos constantes. Yo misma me pregunto que abre echo yo para merecer Mr. Big fiel y amoroso, pero cuando veo la paciencia q tengo que tener para segun con que cosas lo entiendo: ya he pasado de hija a madre. Otras veces, cuando estoy harta de mi salud ‘de hierro’ y pienso en el cadaver bello que dejare por aquello de joven, me digo a mi misma que el destino ha querido darme un hombre que me recuerde que tb soy fragil y q no debo exigirme tanto a mi misma sino que puedo pedirle ayuda y amor. Lo siento no tengo la panacea para acabar con tus 30 meses en el dique seco, solo se que la gente fuerte y con agallas impone, y tu mi querida Charlotte tienes muchos ovarios…
No sé si alguien todavía leerá este comentario (¿os los notifican?). Soy un tío en una situación muy parecida a la tuya (y lo sabes porque me conoces, aunque haga años que no nos vemos), y me gustaría corregir el comentario anterior. La frase “Los hombres necesitan ademas oler felicidad en ti para entrar en tu vida…” es tendenciosa. Debería ser “Una persona necesita oler felicidad en otra para entrar en su vida”. Cada dos días alguien me hace un comentario de ese tipo atribuyendo algún tipo de maldad a sexo opuesto, sea hombre o mujer. Yo mismo he tenido ese tipo de pensamientos.
Yo qué sabré por qué es la vida una puta mierda, pero lo siento, no se le puede echar la culpa al otro sexo. Lo he intentado y al final ningún argumento cuadra bien del todo. En esta cuestión el género es irrelevante.
Ahora bien, como hombre (cómo persona, el género es irrelevante) debo decir que entiendo lo de que tu fuerza asuste. Pero esto pasa en ambas direcciones. Es también por lo que puedes despertar admiración, incluso dependencia, en un tío. Pero entonces acabarás odiando al débil porque no puedes soportar su autocompasión, y la mala serás tú. Nadie dijo que fuese fácil. Si alguien resuelve la ecuación que me llame por favor.
Ahora disculpadme, me voy a apuntarme a una orden religiosa.
Aludido:
Hace tiempo ya, pero gracias por tu comentario. Yo también creo que no son sólo los hombres los que huyen de la “peste” de la infelicidad. La regla se aplicaría a los dos sexos. Pero eso no quita el problema de la gente “con huevos/ovarios”: y es que sólo atraen a personas débiles que vienen a “resguardarse bajo tus alas”.
Lo único bueno que se me ocurre de todo este círculo vicioso es que al menos al ser fuertes no nos hundiremos por estar solos… ¡Ah, maldita costumbre, qué eficaz eres!
Espero verte pronto, amigo.
Chicaas me encanta lo que escriben, todo es muy cierto, yo pase por una situacion horrible el año pasado que todabia me cuesta superar
ya hace casi 9 meses que me separe y aun lloro por el, tengo 16 años y en vez de estar llorando deberia estar disfrutando de la vida, pero me resulta muy dificil y doloroso ya que extraño a mi Mr.big, pero por otro lado tambien me decidi a no hablarle nunca mas ni volver a hacerme daño mas del que ya me hicieron, creo que lo mejor de todo esto es abrir los ojos y tomar conciencia de lo que pasa y no dejarnos pasar por encima, aunque si reconosco que todabia no lo supere pero supongo que sera normal, la verdad lo amaba muchisimo y pense en quitarme la vida en varias ocaciones, esque me pasa eso, siento que no me queda nada y que lo que me queda es una mierda, pero tambien se que no depende de el ni de nadie salvarme, depende de mi solamente, y por mas doloroso que sea trende que salir adelante. Sigaan asi un beso enorme!
Daniela:
Gracias por tu comentario. Aquí puede que encuentres algunas teorías interesantes sobre las fases del despecho y cómo superar el desamor. Es duro, pero se consigue. Y sobre todo, no es el fin del mundo. Claro que esto sólo lo ves cuando lo has vivido antes. Próximamente publicaré una nueva entrada sobre este tema, ya que he podido vivir de cerca algunas experiencias de otras amigas y hay que actualizar el “manual del Ying y el Yang”. Un saludo y ánimo.